10 Pequeños Pingüinos

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Autor: Jean-Luc Fromental – Joëlle Jolivet
Editorial: La Osa Menor
ISBN: 9788492766222

Este libro, 10 Pequeños Pingüinos, es un favorito en casa, y es espectacular para enseñar a contar. Las imágenes son coloridas y los movimientos, que los chicos pueden hacer solos al tirar de solapas, son sorprendentes y no cesan de interesarlos. Pueden ver un video del interior del libro aquí.

El texto es demasiado español para mi gusto, pero la rima hace que les sea fácil recordarlo. Cuando lo llevo a mis clases los chicos se vuelven locos. Un muy buen libro para regalar también, en nuestro caso fue un regalo del tío Fede y la tía Jo, gracias miles!!!

Gracias, María Elena

maria_elena_walshUno de los recuerdos mas claros de mi infancia son los viajes a Rosario. Mi papá se enamoró de una Rosarina y como consecuencia, dos veces al año hacíamos los 400 kilómetros que nos separaban de quienes son, hasta el día de hoy, nuestra familia más cercana. Estar en Rosario era para mí la mejor de las vacaciones: Mi abuela me mimaba hasta hartarse, mi prima y yo jugábamos todo lo que no habíamos jugado en meses de separación y todos, en general, disfrutábamos mucho de estar otra vez juntos. Lo que no me entusiasmaba tanto era el viaje, que en aquél entonces era de 6 a 8 horas, dependiendo de cuánto nos demorábamos en la casa del tío Angelito en Villa María. Teniendo en cuenta que el patio del tío tenía una selva de árboles frutales llena de patos, gallinas, perros y gatos, para mí era difícil volver al auto. La única cosa que me hacía soportar las horas de eterno campo con vacas era la voz que salía del pasa cassette del auto, y que me llevaba a pasear por el patio de Don Enrique del Meñique, o a una clase con una vaca en Humahuaca…

Los Argentinos saben perfectamente de quién hablo. Hasta el día de hoy, después de su muerte, sus canciones siguen siendo preferidas de muchos niños, a pesar de que los sapos pepes y las pan am de hoy en día intentan llegarle a los tobillos sin éxito. María Elena Walsh es más que una cantante y autora argentina: es nuestra infancia colectiva.

Por años, cada vez que volvía a Córdoba buscaba CDs de ella, pero solo encontraba tributos, y la verdad es que ninguno le hacía justicia.

Dando una clase en casa de una amiga australiana, me cuenta que le habían regalado este CD, que ella valoraba ya que quiere que sus hijos hablen en español, pero que en realidad ella no entendía mucho, y que si yo lo quería ella me lo regalaba … ¡Nada más y nada menos que “Canciones para mirar” de María Elena! No veía las horas de subir al auto para escuchar esa voz otra vez. No me esperaba la emoción que me invadió ni la rapidez con la que me llevó al auto de mi viejo, sentada en la falda de mamá en el asiento del acompañante, fingiendo dolor de panza para que en vez de escuchar el fútbol, mi papá me cantase por enésima vez la canción del Jacarandá.

Pero ese recuerdo no es el mejor regalo que me dejó esta genia argentina, no señor.

El día en el que, dejando los platos en la bacha, decidí seguir la vocesita de Liila que me llevó hasta su pieza y la escuché cantar Manuelita, morí de felicidad. Ese regalo, que ni siquiera María Elena misma podría haber anticipado, fue para mí el más hermoso: el sentir que mi hija y yo compartíamos un mundo imaginario con personajes que bailan gato y chacarera, que hablan con eñe y toman mate, aunque ella esté rodeada de canguros y que juegue a “duck duck goose” con sus amigos. Y es algo que nunca dejaré de agradecerle desde el fondo de mi corazón.

Te invito a que, como yo, cantes sus canciones a tus hijos y leas sus poesías y cuentos, si es que todavía no lo hiciste. El libro favorito de Liila es “Zoo loco”, y tiene versitos lo suficientemente cortos para que se los aprendan de memoria. Si no la conoces, preparate para enamorarte de su mundo.