Reality Check

Me enorgullecen muchas cosas de mis hijas, casi tantas como las que me vuelven loca. Pero por lejos, lo que más me enorgullece es su español. Todos los días recibo comentarios de gente que me dice lo bien que lo hablan, lo hermoso que es que crezcan siendo bilingües.

Pero el otro día, volviendo del zoológico, me dí cuenta de que todavía me queda mucho trabajo por hacer.

Había sido un día larguísimo, que comenzó temprano, junto con unas amigas y con el resto de Melbourne, al que se le ocurrió justo la misma idea de entretener a los enanos con animales el último día de las vacaciones de verano. Estábamos todas exhaustas, pero más que nadie la pobre Matilda, que no pudo dormir ni una de todas sus siestas en su moisés, y después de dejar a las amiguitas en su casa, se puso a llorar como una marrana, todo el camino a casa…

Probamos cantarle diferentes canciones, ponerle el chupete, ignorarla… y nada. Y fue entonces que Bianca, que tiene la paciencia de una niña de tres años, le gritó “¡Pará llorando, Matilda!”, a lo que Liila le respondió “¿No ves que no lo puede ayudar, Bianca?”.

DSC_0243

Anuncios

Hace dos años

Bianca recien nacida en el pecho de la mama

Bianca, con minutos de nacida

Hace dos años hoy mi vida se completó: Nació mi hermosa Bianca. Desde el primer momento en el que la ví, morí de amor por ella. Pero en aquel entonces no tenía idea de todas las maneras en las que me iba a derretir el corazón. Quiero compartir algunas con ustedes, sobre todo las que se refieren al castellano, porque a los bailes y a las canciones que me regala a diario me falla la literatura para hacerles justicia con la descripción… y a las arrimaditas mimosas, que culminan en un “te amo, mami”, por suerte las compartimos todas las mamás.

Me mata su uso de la segunda persona para referirse a sí misma, por ejemplo: “No querés, mami, no querés pantuflas” (no quiero), o “Te duele, mami” (me duele), o mis favoritos “te hiciste caca” y “te hiciste mocos”, el cual la pobre ha usado mucho últimamente, gracias al invierno de Melbourne. Cuando termino de ponerle un zapato, con la misma entonación con la que yo lo digo, me mira y dice “el oto peeee” (el otro pie). Sus “no puedo hacer, mami” me dan ganas de correr a hacerlo por ella. Y aunque sea en inglés, sus “I did it!” acompañados por la más amplia sonrisa de satisfacción son los momentos en los que me gustaría congelarla, así como está, y que se quede así chiquita, así tan bella, así tan inocente y masticable para siempre, y para siempre conmigo…
No me alcanzan las palabras ni las anécdotas para describir cuánto mejor es mi vida desde que la comparto con ella. Feliz cumpleaños, Bianca Bella y gracias por contagiar a todos con tu interminable alegría…

Bianca con un pincel en la mano y con pintura por todos lados

Bianca Montserrat Webster

Lipstick

En un supermercado, la semana pasada…

Liila: Mami, comprame este lipstick.

Yo: A ver… (veo el precio, 3 dólares) bueno, pero es lo único que te compro hoy.

Liila: Bueno. ¡Abrilo, mami, abrilo!

Yo: No, hija, hay que esperar, hay que ir a pagarlo primero.

Liila: ¡Apagalo, mami, apagalo!

Competencia para “traductores”

Como ya habrán leído en mi post “Daddy”, vivo con alguien que al castellano se lo inventa.  El material es tanto, y tan variado, que no puedo dejarlo pasar así como así… entonces decidí empezar una competencia semanal: todas las semanas voy a publicar una frase de español inventado (no necesariamente de Dave, se reciben colaboraciones de amigas que sufren mi mismo destino), y ustedes tendrán que intentar “traducirlo” – o más bien adivinar qué es lo que quiso decir.

Largamos con la primera, que es de Dave. Agárrense que es larga e intrigante:

“El hombres de debajo de la calle tienes un saco de lentejas”

Están abiertas las apuestas, y la solución se revelará el próximo domingo!